¡Ver para creer! Sus víctimas, generalmente muchachas ricas, bellas, modernas y desinhibidas que frecuentaban la exclusiva zona rosa de 'La Arenosa' y eran cortejadas por el guapetón a la salida de las discotecas y centros de diversión, para luego ser despojadas de sus pertenencias, se hacen cruces hoy día. Cómo es que el pandillero y ladrón de hace unos seis, siete, ocho años, se convirtió en toda una estrella de la pantalla chica, gracias a sus características histriónicas y a su audacia al pegarse como una lapa a figuras femeninas de la misma.