1. Por mi apariencia, nadie creería que soy argentino. Aunque también tengo mucho de japonés. Para quedar bien diría que tengo el lado pasional del latino y el lado meticuloso, técnico y disciplinado del oriental.
2. A los tres años sufrí un accidente grave. Me atropelló un auto, me rompió la cabeza y permanecí dos años en coma. Hasta los ocho, tuve problemas de salud, al punto de que pocos apostaban por mi recuperación. De esa edad hacia atrás no recuerdo nada. A los once años pesaba 22 kilos. Era un solo hueso. Por eso digo siempre que no tuve infancia.
3. Cuando me salen contratos en el exterior, pongo como condición viajar con la familia. Lo hago porque cuando era adolescente, mis padres terminaron divorciándose por culpa de la gastronomía. Los horarios en este oficio son muy largos.
4. Mi hobby es navegar a vela. No tengo barco, pero navego hace dos décadas con los de mis amigos.
5. La mejor amiga que he tenido en la vida se llamó ‘Grethel’, era una pastor alemán. Tenía 16 años cuando murió, hace poco más de un año. Los perros tiene algo que escasea en muchos humanos: lealtad.
6. De la comida típica colombiana me fascinan la bandeja paisa y el ajiaco bogotano. Soy amante de la fruta, y cuando viajo a este país pido jugo de mandarina y ‘lulada’; me puedo tomar, fácilmente, ¡veinte litros en un día!
7. Los momentos más felices: cuando me casé con Shantal (Vera) y el día que nació Geraldine (16 años). Quise tener más hijos, pero por un problema de salud de mi esposa no fue posible.
8. Soy apasionado por el fútbol. Cuando River Plate cayó a la división B, sentí morir. Es un dolor que no he podido superar.
9. Uno de mis grandes sueños es tener un hotel-boutique con restaurante, muy chiquitito, en un lugar frente al mar. En las islas del Rosario sería ideal.
10. . Hay quienes opinan que soy extremadamente ingenuo, pero si me apego a la desconfianza, siento que no voy a vivir.
11. He escrito cuatro libros de cocina. Son como otros hijos. En cada uno de ellos reflejo el gozo de la cocina en mi vida. Mi esposa me ha ayudado a ‘parirlos’. De Tokio a América es el más reciente.
12. Mi mayor miedo: Mi mayor miedo: los japoneses vivimos con la fobia a los terremotos (tremofobia). Cuando sucedió el de marzo y el posterior tsunami, duré meses sin saber de mi familia. Por fortuna, todos se salvaron.
13. Si estoy cocinando y veo a alguien que pasa con un sánduche, soy capaz de ir y quitárselo.
14. De la muerte pienso que, aunque forma parte de la vida, es un dolor grande. Lo sentí cuando murió mi abuela Chieose. Ella me enseñó que la muerte era como dormir, y que luego uno se levanta para vivir otra existencia.
15. Si no hubiera sido maestro de culinaria, sería arquitecto. Terminé todas las materias, pero nunca revalidé el título.